A diferencia de los aromas naturales que provienen de esencias, aceites, flores o especias, los perfumes y la gran mayoría de las fragancias que se encuentran actualmente en el mercado de manera comercial han sido fabricados a base de químicos sintéticos que buscan igualar los olores orgánicos, lo importante es saber lo que estamos consumiendo, ya que algunas de las sustancias pueden ser nocivas y pueden desatar alergias o dermatitis en nuestra piel.

Algunos dermatólogos recomiendan que antes de comprar un perfume, lo probemos sobre una pequeña extensión de nuestra piel para verificar que no nos provoque ninguna reacción, aunque la ausencia de ellas no siempre significa que estemos libres de cualquier otra situación, por ejemplo, en algunas ocasiones, el contacto con el sol mientras utilizamos perfumes nos pueden sacar manchas oscuras en la piel o resecarla.

Una alternativa para evitar problemas con aromas artificiales y químicos en los perfumes es recurrir a la cosmética natural que nos brinda los mismos o incluso mejores resultados pero de una manera más sana, no solo para nosotros sino también para el medio ambiente.

Podemos utilizar esencias naturales o aceites esenciales hechos con hierbas y flores que tienen un gran aroma y mucho fijador natural para una duración más larga, además que hidratan y nutren nuestra piel por estar compuestos a base de aceites.

Las marcas con este tipo de esencias han comenzado a crecer y podemos comprarlas en tiendas especializadas o bien, crearlas nosotros mismos con algunas técnicas específicas, pero la realidad es que generalmente son sustancias complejas y concentradas con componentes poco accesibles, por ello los expertos en cosmética natural recomiendan que primero conozcamos un poco sobre las propiedades de los ingredientes más utilizados, para después hacer nuestras propias creaciones de acuerdo a nuestros gustos y necesidades sin tener resultados contrarios a los que esperamos.

Los aceites naturales que más se utilizan en la cosmética natural son el aceite de lavanda o el de argan por su gran polivalencia y múltiples aplicaciones (mezclados con flores o especias y déjandolos macerar por un par de semanas) y podemos aplicarlos directamente en la piel sin diluir... además de que sirven para ayudar a regenerar la piel o prevenir arrugas, pero su característica más importante es que tiene la capacidad de potencializar las sustancias activas de otros componentes.

Otro de los aceites esenciales más comunes es el de "Árbol de té" que básicamente sirve para todo: curar infecciones, prevenir y tratar el acné o ahuyentar mosquitos, lo mejor es que es muy fácil de utilizar, suele ser bastante sutil en combinaciones, aunque muy activo y también podemos aplicarlo directamente en la piel o heridas.

El aceite esencial de manzanilla mezclado con flores es otro de nuestros favorito para aplicar directamente en la piel sin correr el riesgo de irritarla, ya que al contrario, destaca por sus propiedades antiinflamatorias. También, es ideal para combinaciones que se vayan a aplicar sobre pieles sensibles y para tratamientos tranquilizantes.

Recordemos que la mejor forma de obtener los mejores resultados y todos los beneficios de los aceites vegetales y esenciales es conocerlos tan bien como a nosotros para saber cuáles son los indicados para nuestro tipo de piel.

Checa marcas como Le Labo, O de orgánico, Lush o 100Bont y prueba las opciones que tienen para ti con ingredientes naturales.

Atrévete a descubrir todas las combinaciones que se pueden lograr con estos y muchos otros aceites naturales esenciales (también acompañados de frutas, hierbas y flores) ¡y cuéntanos cómo ha sido tu experiencia!