El entrenamiento de “sprints” (que significa una rápida aceleración o carreras cortas) ofrece una opción para aquellos que no tienen mucho tiempo para ejercitarse, pero que todavía quieren mejorar su sistema cardiovascular. Este tipo de actividad es de alta demanda física y requiere un alto nivel de motivación, pero te puede llevar a enormes mejoras en un plazo de tiempo relativamente corto.

El entrenamiento en intervalos de alta intensidad (HIIT) es una de las formas más efectivas que existen tanto para mejorar la resistencia como para quemar más grasa, debido a que aumenta la capacidad del cuerpo.

Para cuidarnos ya no hace falta pasar largas horas en el gimnasio. Lo mejor contra la diabetes y las cardiopatías es el ejercicio breve e intenso durante solo un par de minutos, según una nueva investigación que está a cargo James Timmons –profesor  responsable del estudio realizado en la Universidad Heriot Watt, en Escocia–, afirma que una rutina corta e intensa de ejercicio, por ejemplo, cuatro sprints de 30 segundos en una bicicleta estática, repetidos tres veces a la semana, podría reducir dramáticamente el riesgo de desarrollar diabetes y enfermedades del corazón. El efecto se debe, asegura, a que este tipo de ejercicio tiene un efecto importante en la capacidad del organismo para procesar azúcar.

Por ejemplo, “correr a todo lo que das” es una cosa muy distinta que hacerlo con toda tranquilidad durante 5 km. Este es un aspecto en el que una mala técnica afectará tu modo de avanzar de modo dramático. Además, mientras te cansas, notarás que es cada vez más difícil conservar la forma. 

Aquí te dejamos algunos ejercicios y beneficios que te ayudarán a aprovechar esos minutos libres y a mejorar la salud.

  • Brazos: Son un arma potente para impulsarte al hacer sprints. Intenta llevarlos hacia delante (hasta que tu mano alcance el nivel de tu boca) y atrás de una manera relajada, pero determinante. Procura moverlos paralelamente en el sentido de la carrera, sin cruzarlos frente a tu cuerpo.
  • Cuerpo: Inclinarte hacia delante es esencial para el sprint, sobre todo durante la aceleración. Mantén la cabeza hacia abajo y el torso reclinado en un ángulo aproximado de 60°, que deberás erguir al alcanzar la velocidad máxima. Inicia el movimiento agachándote a la mitad de tu capacidad.
  • Piernas: El punto más crucial del ejercicio: procura levantar las rodillas lo más que puedas. Al comienzo busca un paso veloz y, de manera gradual, eleva las rodillas un poco más abajo de tu cadera.
  • Pies: Debes aterrizar sobre la bola del pie (metatarso) todo el tiempo. Visualiza llevar tus pies al suelo y luego jalarlos con fuerza hacia atrás. 

???????Finalmente, recuerda que si eres nuevo en este tipo de entrenamiento, debes comprobar tu estado de salud con tu doctor, fisiólogo, o especialista, antes de empezar el programa. Después de esto no esperes más, e intenta estos sencillos ejercicios en el parque de tu casa o incluso dentro de tu casa; no se necesita un gran espacio. Olvídate de los gimnasios y de pasar miles de horas ahí. Inténtalo, conviértelo en tu rutina y cuéntanos tus resultados.