Nuestras manos probablemente son la herramienta más poderosa que poseemos, cumplen cuanta tarea les asignamos, hacen mil funciones y en muchas de ellas son agredidas por los cambios de temperatura (principalmente del agua), la exposición al sol o al frío, o por manipular productos para determinadas actividades, como los detergentes, jabones u otros.

Por ello es justo que algunas veces, al término de las labores, demos a nuestras manos un verdadero respiro y no solo una simple crema contra la resequedad. Tratar de tomarnos un tiempo para recompensarlas por tanto trabajo: suavizarlas, refrescarlas y quitar las células muertas, así como la resequedad. Esta vez queremos que te consientas con algunos prácticos tips y remedios caseros, que en la mayoría de las ocasiones son más efectivos que aquellos que podemos comprar en tiendas.

 

Cuidados básicos

Es importante que después de lavarte las manos, las seques muy bien y con suavidad, dando un pequeño masaje.
En tiempos de frío, debemos cuidar nuestras manos con una buena crema hidratante y utilizar guantes para protegerlas de las bajas temperatura, los cambios de ambiente pueden darles un aspecto seco y apagado.
En el momento de lavar ropa, trastes o baño, lo mejor es utilizar guantes de caucho, pues es cuando las manos más se maltratan por los productos que usamos.
Con los años aparecen unas molestas manchas en la piel, para eliminarlas: Utiliza un recipiente pequeño para poner un poco de agua con azúcar y un pedacito de nácar molido o una porción de crema de concha nácar, mézclalas bien para obtener una pasta y aplicarla en tus manos por diez minutos.
Es importante, así como en el rostro, aplicar un buen bloqueador solar diariamente.


Remedios caseros para hidratar las manos secas

Aguacate, almendras y avena

Uno de las mejores ingredientes para hidratar tus manos es el aguacate (de preferencia maduro). Necesitamos machacarlo hasta lograr una pasta, después agregar seis cucharadas soperas de avena, 60 mililitros de aceite de almendras y mezclar bien. Si es necesario, añadir un poco de agua hasta obtener una consistencia de crema. Esta preparación se aplica en las manos dos veces al día, durante 10 a 15 minutos, y enjuagamos con agua tibia. Con constancia, comenzarás a ver un cambio en tus manos, ¡más suaves e hidratadas!

 

Aceite, miel, sábila y coco

Aquí es necesario poner en baño maría una 1 taza de aceite (elige tu preferido), un poco de aceite de coco y una cucharadita de miel. Luego mezcla bien y deja enfriar. Después añade cinco cápsulas de vitamina E y dos cucharadas de gel de aloe vera (sábila), y aplica esta crema. Recuerda mantener esta mezcla en el refrigerador.

 

Ingredientes que nos ayudan a proteger la piel

* Para evitar la resequedad en tus manos:

Mezcla un poco de tu crema habitual con una cucharada de azúcar (te recomendamos usar azúcar morena), y con esta preparación masajea tus manos hasta que el azúcar prácticamente quede disuelta; luego lávate con agua tibia, sécalas bien y con suavidad. Para culminar, aplica una crema humectante. Este tratamiento arrastrará las células muertas y ayudará a potenciar una buena circulación.

En caso de que tus manos suelan ponerse ásperas, en un poco de agua caliente disuelve sal y sumérgelas durante unos minutos, luego sécalas suavemente. También puedes mezclar una yema de huevo con unas gotas de limón y dos cucharadas de aceite de oliva extra virgen, aplica esta crema y déjala actuar por 15 minutos. Para terminar, enjuaga muy bien, recuerda que los cítricos pueden manchar la piel.

 

 * Para lograr unas manos suaves:

A un poco de glicerina agrégale unas gotas de jugo de limón, mezcla bien y masajea bien tus manos con ella: notarás un gran cambio y ¡mucha suavidad!

También puedes poner a cocer una papa; cuando esté fría, aplástala y agrega ¼ de taza de leche fría y dos cucharadas de miel. Mezcla hasta tener una pasta homogénea y aplica sobre tus manos. Deja actuar por 15 minutos y enjuaga. Verás el cambio en seguida.

 

Esperamos que estas sencillas recetas logren darle un descanso y un momento de placer a tus manos. Compártenos las recetas o los trucos que utilizas ¡y coméntanos!