Algunas veces el ritmo del día a día puede ser agotador. Vivimos corriendo de un lado para otro con nuestra atención en decenas de preocupaciones y tareas. Y aunque sabemos que el estrés es un mal común de nuestra generación, podemos hacer algo para combatirlo de maneras simples, antes de que lleguemos a un verdadero extremo.

A veces tener acceso a un momento de relajación puede ser un lujo y no todos podemos pagar un spa cada cierto tiempo, o tomarnos un fin de semana en alguna playa. Sin embargo, existen muchas cosas que podemos hacer para tranquilizarnos y consentirnos sin invertir ni un peso que exceda nuestro presupuesto. Desde la forma como inicias tu día hasta una cena con amigos, tu pareja o tus hijos.

¡Despierta de forma agradable!

El sonido de los despertadores suele ser muy molesto, y empezar tu día con algo que te irrite puede ser el que propicie tu mal humor las próximas 24 horas. Una manera de levantarte con más energía es sustituir el sonido de tu despertador por música relajante y agradable para tus sentidos. Pero nunca pongas una canción que te guste o la de tu artista o género favorito, ya que al principio sentirás que se te hace menos pesado salir de la cama, pero terminarás odiándola.

Si eres de los que tienden a apagar el despertador sin darse cuenta, te sugerimos ponerlo lejos de tu cama, para que te obligues a levantarte para cancelarlo. Una de nuestras apps favoritas es el reloj despertador de Uniqlo para iOS (¡descárgala, está increíble!)

Café o té verde en las mañanas

El aroma del café por las mañanas actúa como un energizante natural. Nuestra mente asocia el aroma con el efecto de la cafeína y con una sensación de hogar. ¡Prende tu cafetera antes de empezar tu rutina o prepárate un té verde o matcha y consiéntete leyendo lo que te guste durante cinco o diez minutos!

Usa menta en la regadera

Compra esencia de menta (la puedes conseguir en cualquier farmacia o tienda naturista) y aplica algunas gotas sobre tu cabello cuando te estés bañando. Tu regadera tendrá un aroma increíble y te sentirás muy relajado cuando salgas de casa. Si tu baño es por la noche, trata con aceite de lavanda. También puedes encontrar productos para la ducha con estas esencias. Nuestras favoritas: Dr. Bronners, Persea Just y así como una extensa gama en Farmacia París.

Disfruta de velas aromáticas en tu habitación

Las velas transmiten una sensación de tranquilidad. Puedes conseguir paquetes de velas pequeñas para colocar en lugares estratégicos de tu cuarto. Préndelas mientras realizas tu rutina nocturna y vas a dormir mucho más relajado. Nuestras favoritas son las de Jo Malone y las de Bath and Body Works.

Date tiempo para comer

¡Olvídate de todo a la hora de la comida, de todo! Sí, si tienes cosas que hacer, trabajo o preocupaciones, tómate el tiempo para salir de tu rutina y disfruta realmente lo que comes. Respira, lee, escucha música, habla con las personas a tu alrededor, relájate en verdad. Cuando regreses a tus labores será el momento de actuar; antes o durante: ¡NO!

Regálate flores

Las flores son un regalo perfecto si disfrutas de ellas. A todos nos gustan ciertas flores, nos alegran el día y hacen que nuestra casa u oficina se vean más bonitas. ¿Por qué esperar a que alguien nos las regale? Consiéntete y cómprate un ramo de flores. Colócalas en un lugar muy visible y disfrutálas.

Disfruta de la merienda o cena

Al igual que la comida, al regresar a casa, disfruta la cena. Ya sea que solo tomes un refrigerio pequeño o sea más abundante, comparte ese momento con los tuyos, con tus amigos, hijos o pareja. Tómate el tiempo para platicar e irte a la cama más relajado y feliz.

Esperamos estos consejos sean efectivos para ti. Cuéntanos los tuyos o las actividades que te hacen feliz: ¿Te gusta cocinar? ¡Prepara algo rico! ¿Te gusta la música? Pon tu playlist en el tráfico cuando vayas manejando. ¡La idea es que sumes esas acciones que te den más energía para estar más relajados y sin tanto estrés!