Si nos enfocamos en alimentar el alma de nuestros niños con amor, serenidad, espacio para su autoconocimiento, confianza y buenos ejemplos, nuestra niñez sería ese mundo mejor de conciencia y plenitud.

El trabajo es arduo, pero no imposible. Todos podemos contribuir a esta formación, tanto quienes somos mamás y papás como quienes no lo son. La niñez es el semillero del mañana, es hoy nuestro tesoro más preciado para crear una humanidad luminosa y evolutiva.

Abraza a un niño con educación, nutrición, compasión, empatía y enséñale a respetar y amar al prójimo y verás a un adulto sano que aportará mucho a su comunidad y su entorno.

Estas son solo algunos puntos que permiten compartir momentos de calidad con tus niños y que contribuyen a formar seres humanos maravillosos:

  • Enséñales a comer sano, con equilibrio, despacio, optando por alimentos nutritivos
  • Realiza acciones positivas con tus hijos, ayuda a una institución, colabora junto con ellos en causas de su escuela o que elijas con ellos
  • Foméntales el ejercicio
  • Lee junto a ellos, la lectura desarrolla el intelecto y abre puertas al alma
  • Medita, respira, sal a la naturaleza, juega y corre junto a tus niños
  • Motívales a ser compasivos, a ser empáticos y solidarios con sus compañeros de escuela
  • Edúcalos con libertad y seguridad
  • Impulsa el desarrollo de sus habilidades motrices a través de las manualidades, pintura, escultura
  • Ríe, baila, brinca con tus niños, que la energía de la alegría circule en sus vidas 
  • Dialoga, escúchalos, no les interrumpas cuando se expresan
  • Déjalos elegir, permíteles probar la vida
  • Enséñales a respetar y cuidar a la naturaleza

Aprende tú también de ellos; los niños no juzgan, son ingenuos, honestos, verdaderos, no discriminan ni agreden, hacen lo que sienten y eso es muy importante para que los adultos aprendamos y recordemos nuestro propio niño esencial, que sigue latiendo en nuestro interior y que podemos rescatar para ser más felices.

Aprende que ellos son sinceros, tienen valor y pueden demostrar el mayor altruismo por sus semejantes. No les mientas, así aprenderán a vivir con verdad. No les juzgues, así sabrán confiar en sí mismos y respetar a los demás.

Que este día del niño tú y tus niños sean esencialmente felices.