En esta época moderna, la mercadotecnia y publicidad, nos presentan miles de artículos; ropa, aparatos eléctricos, utensilios, comida, juguetes, productos de belleza y limpieza o cualquier cosa material que prometen facilitar nuestra vida y hacernos felices, con tan solo adquirirlos; pero, ¿hasta que punto son realmente necesarios?

Te invito a hacer este experimento y quedarte solo con lo que realmente ocupas, tu vida será más práctica y sencilla, acciones tan básicas como no perder tiempo para elegir entre tanta ropa para vestirnos, tener más espacio en tu casa, ayudar a otros al donar las cosas que no usas o ahorrar mucho dinero al ser un consumidor responsable, también ayudarás al medio ambiente al consumir menos plástico (basura) que compramos junto con estos productos.

Salud, amor, agua, techo, abrigo y poca comida, es lo que necesitamos para sobrevivir, el resto son cosas que queremos  para darnos gusto, descubre la diferencia y aprende a balancear entre lo que realmente necesitas y lo que sólo quieres adquirir.

Sara Maldonado